Cría cuervos es una película española de 1975 escrita y dirigida por Carlos Saura. El título alude al refrán «Cría cuervos y te sacarán los ojos». Ana (Geraldine Chaplin) se dirige a la cámara y rememora su infancia desde la muerte de su padre, ocurrida veinte años antes. Ana se siente responsable, pues cree que muere al ingerir un vaso de leche en la que ella echó una sustancia inocua que la niña consideró veneno. Por ello la chiquilla concluye que tiene poderes especiales, como el de invocar la presencia de su madre muerta hace tiempo.
La película obtuvo el Premio del Jurado del Festival de Cannes de 1976 ex-aequo con La marquesa de O, de Éric Rohmer y se ha visto como un comentario a la etapa final del franquismo, con personajes autoritarios, mujeres que deben dejar de tocar el piano y toques surrealistas, como las patas de pollo en el frigorífico.
Apenas se disponía España a salir de la noche franquista cuando Carlos Saura se convierte con “Cría cuervos” en un verdadero fenómeno de masas en países como muy especialmente Francia, donde la película obtuvo un sorprendente éxito de taquilla, mientras que una de las canciones de la banda sonora, el “¿Por qué te vas?”, de Jeannette, llegaba a lo más alto de los éxitos de ventas. Y mientras en nuestro país, este personalísimo trabajo del director aragonés desataba alguna que otra susceptibilidad entre los tardocensores de la época, quienes en los últimos coletazos de su vida profesional, se enfrentaban a una película que les resultaba cuando menos extraña. Es cierto que “Cría cuervos”, la historia de una niña y su proceso de iniciación a la vida tras haber perdido sucesivamente a su madre, víctima de una penosa enfermedad, y a su padre, militar de alta graduación, en el antaño lecho conyugal compartido con una de sus amantes, está llena de simbolismos, como resulta propio en la obra de Carlos Saura, pero no menos cierto es que cuando la Censura trata de sacar media docena de pies al gato lo único que se consigue es cercenar los resultados finales. Pasados los años, es de justicia reivindicar “Cría cuervos” como uno de los trabajos más íntimos de aquel Carlos Saura que, tras ofrecer crueles frescos de la sociedad española bajo el franquismo como “La caza” y muy especialmente “La prima Angélica”, acotaba su territorio creativo desarrollando un lenguaje y universos propios, que paulatinamente iría abandonando en aras de descubrir nuevas vías en su cine, la musical y testimonial, entre otras.
Segunda gran presencia de Ana Torrent ante las cámaras, “Cría cuervos” se beneficia de la magnética presencia de Geraldine Chaplin, en el que fue su mejor papel, junto con el que interpretó en “Elisa, vida mía”, en su etapa española que, por suerte para todos, lleva un par de años recuperando. Asimismo, hay que destacar en el reparto a Florinda Chico, alejada de los personajes que la hicieron popular, Mónica Randall y, por encima de todos ellos, Héctor Alterio, el irrepetible actor que el azar y la dictadura militar argentina hicieron que recalara, y por mucho tiempo, en el cine español.
Camino:
"Yo le doy gracias a Dios cada día por la enfermedad de nuestra hija"
"¿Quieres que rece para que tu también te mueras?"

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